La Gobernación de Bolívar está evaluando la situación en Calamar debido a la pérdida de terreno en la orilla del río Magdalena y al impacto que esto está causando en las viviendas cercanas. Estos factores son considerados para posiblemente declarar una emergencia o calamidad pública.
Durante una inspección en Barranca Vieja, el gobernador Yamil Arana observó que la ribera ha retrocedido más de 100 metros, alcanzando profundidades de hasta 15 metros. Esta situación ha llevado a la presentación de una declaratoria de emergencia que facilitará la agilización de procesos administrativos y contractuales, permitiendo llevar a cabo acciones inmediatas para mitigar el riesgo y prevenir una tragedia.
El gobernador destacó que se contará con la asistencia de personal especializado de Gestión del Riesgo Bolívar y de la Unidad Nacional para identificar las intervenciones técnicas necesarias. Se planea llevar a cabo mesas técnicas donde participarán la comunidad, ingenieros y autoridades competentes para coordinar soluciones estructurales y temporales que frenen los embates del río.
Entre las primeras medidas a implementar se contempla la instalación de estructuras de contención utilizando “Big Bag”, unas bolsas de gran capacidad rellenas de arena. Esta técnica permitirá disminuir la fuerza de la corriente sobre la margen afectada y contribuirá a reducir la erosión mientras se realizan intervenciones más amplias.
El gobernador Arana aseguró que la comunidad está preocupada, pero enfatizó que no están solos y que se actuará con rapidez y con un enfoque técnico para prevenir una catástrofe en la región.











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