Un grupo de recientes graduados del programa de Biología de la Universidad de Cartagena ha alcanzado un hito significativo en la ciencia al descubrir y describir 11 nuevas especies del género Venezillo, que son isópodos terrestres comúnmente conocidos como “cochinillas de humedad” o “bichos bolita”.
Este hallazgo fue publicado en la revista científica internacional Zootaxa en 2026, reconocida a nivel mundial en el ámbito de la taxonomía.
El estudio, realizado por Yesenia Carpio, Carlos López y Ricardo Borja, lleva por título “Descubriendo la diversidad del Caribe: 11 nuevas especies de Venezillo Verhoeff, 1928 (Isopoda: Armadillidae) de Colombia y redescripción de la especie tipo”. Este trabajo documenta especies descubiertas en remanentes de bosque seco tropical del Caribe colombiano, un ecosistema que se encuentra entre los más amenazados del planeta.
Las nuevas especies fueron halladas bajo hojas secas, troncos en descomposición y en pequeños fragmentos de bosque. Los investigadores subrayan que, a pesar de las amenazas que enfrenta el bosque seco tropical, las cochinillas de humedad son cruciales para mantener el equilibrio de los ecosistemas.
El análisis no solo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad colombiana, sino que también contribuye a la ciencia global. Se resalta que el género Venezillo es uno de los más diversos entre los isópodos terrestres en regiones tropicales, aunque poco estudiado en Sudamérica. Esta investigación ayuda a cerrar ese vacío y sugiere que aún hay mucho por explorar.
Un descubrimiento en un ecosistema amenazado
Los investigadores encontraron las especies en los remanentes de bosque seco tropical del Caribe colombiano, que actualmente enfrenta grandes presiones ambientales. La cobertura natural de este bosque se ha reducido a aproximadamente el 7%, lo que lo convierte en uno de los ecosistemas más amenazados del país. Estos fragmentos, sin embargo, aún conservan una biodiversidad poco explorada.
El equipo de investigación destaca que levantar una roca o un tronco puede resultar en el descubrimiento de nuevas especies para la ciencia; en particular, han encontrado variedades no solo de la familia Armadillidae, sino también otros organismos. Esto pone de manifiesto que, a pesar de la fragmentación y las amenazas que enfrenta, el bosque seco tropical sigue siendo un refugio de gran biodiversidad.
Aunque son pequeños y a menudo pasan desapercibidos, los Venezillos desempeñan un papel ecológico esencial al descomponer materia orgánica y transformarla en nutrientes, lo que permite que el suelo se regenere y los ciclos naturales continúen.
Una década de investigación
El descubrimiento no es fruto de un hallazgo casual, sino el resultado de un proceso iniciado hace casi diez años. Desde 2016, los investigadores han llevado a cabo diversos proyectos que incluyeron trabajo de campo en varias regiones del Caribe colombiano, además de revisiones en colecciones científicas nacionales e internacionales, como las del Instituto Alexander Von Humboldt.
Este esfuerzo les permitió identificar y describir las nuevas especies, además de redescribir algunas ya conocidas, lo que ha refinado los criterios científicos para diferenciar estos organismos.
Un aspecto destacado de este proceso es que la investigación comenzó durante la formación universitaria de los autores, en su pregrado en Biología. Gracias al apoyo de docentes como Gabriel Navas Suarez, promotor de la investigación temprana, los estudiantes han evolucionado hacia estudios de maestría en Unicartagena y de doctorado en la Universidad Federal de San Carlos en Brasil.
Nombrar la biodiversidad y el territorio
Más allá del descubrimiento, el estudio también enfatiza la conexión con el territorio. Algunas especies fueron nombradas en honor a las áreas donde se encontraron, comunidades locales y figuras destacadas de la cultura y el deporte regional, como La Mojana y el boxeador Antonio Cervantes ‘Kid Pambelé’.
Estas nuevas especies fueron localizadas en distintos municipios y comunidades de los departamentos de Cesar, Córdoba, Bolívar, Atlántico, Magdalena, La Guajira, Sucre, San Andrés, Providencia y Santa Catalina, siendo nombradas como: Venezillo sanandresensis, Venezillo Poncho, Venezillo mojanaensis, Venezillo Pambele, Venezillo Jilguero, Venezillo gloriaensis, Venezillo yukpa, Venezillo lobulatus, Venezillo ika, Venezillo kajashiwou y Venezillo pearséi.
Este descubrimiento es parte de un proceso sostenido de formación e investigación que se reflejó en la creación del Grupo de Investigación en Artrópodos Neotropicales de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Cartagena. Este grupo, establecido por los egresados responsables del hallazgo, ha sido reconocido y clasificado en Categoría C por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, lo que demuestra que el conocimiento local también tiene un impacto global.
La experiencia de estos investigadores subraya que involucrar a estudiantes en proyectos científicos desde temprano en su formación no solo enriquece su educación, sino que también resulta en aportes concretos al conocimiento. Promover esta cultura investigativa en las aulas contribuye a formar profesionales capaces de realizar ciencia y ayudar en la conservación de la biodiversidad, especialmente en un contexto tan diverso como el Caribe colombiano.











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