Entre Henequén y Nelson Mandela, funcionarios de Aguas de Cartagena detectaron que, en tres lavaderos comerciales, se estaban realizando conexiones ilegales a una red de abastecimiento comunitario que opera en el área.
Estas conexiones fueron encontradas durante las inspecciones y controles que Aguas de Cartagena realiza en la zona. Actualmente, la empresa está llevando a cabo un proceso de acompañamiento social para asegurar que aproximadamente 100 familias que carecen de infraestructura formal accedan al agua.
Acuacar explicó que las dos piletas comunitarias instaladas en el sector fueron diseñadas exclusivamente para satisfacer necesidades residenciales, lo que llevó al corte de las conexiones ilegales. Sin embargo, más adelante, se descubrió que los propietarios de los establecimientos habían hecho reconexiones clandestinas, provocando una fuga en la red y afectando el funcionamiento del sistema.
Según estimaciones técnicas, el consumo en ese punto alcanza aproximadamente 6,500 metros cúbicos mensuales, un volumen que equivale al consumo de cerca de 600 hogares en el mismo periodo.
Estas acciones ilegales perjudican la sostenibilidad del servicio, provocan pérdidas significativas de agua potable y afectan a las comunidades que dependen de este recurso para satisfacer sus necesidades básicas.
Aguas de Cartagena continuará intensificando las labores de inspección, control y detección de conexiones clandestinas, además de las acciones legales correspondientes contra quienes hagan uso indebido de la infraestructura del acueducto.
La empresa hace un llamado a la comunidad para denunciar las conexiones ilegales y fomentar un uso responsable y legal del agua, un recurso esencial para el bienestar y desarrollo de todos los cartageneros.











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